Mayores de la Zamora rural que reciben atención «inteligente»: «Mientras pueda, en mi casita»
- Dieciocho mayores de Almeida de Sayago que viven solos participan en el programa piloto Silver Digi
- El Ayuntamiento apuesta por la continuidad del proyecto, impulsado por la Diputación, que prolonga la estancia en los domicilios con medios tecnológicos
- Zamora desarrolla un proyecto para cuidar a las personas mayores a la altura del siglo XXI
José Sogo, usuario del programa, junto al alcalde de Almeida, la cuidadora Silver y la directora de la Residencia / Miguel Ángel Lorenzo
«Esto es una cosa grande para nosotros porque si ocurre algo, llamas y enseguida nos van a atender». A las puertas de cumplir los 92 años – «están a la vuelta, en diciembre»–, José Sogo se encuentra como un niño con zapatos nuevos. Nunca hubiera imaginado que en la soledad de su casa fuera a sentirse tan acompañado. «Esto es muy bueno porque, mientras el cuerpo aguante, puedo estar en casa. Es una cosa maravillosa para las personas que estamos solas y da tranquilidad a la familia».
Desde que lleva en su muñeca «el reloj que lo arregla todo», José sabe que ante cualquier incidencia siempre está alerta su «ángel de la guarda». Y no es otro que María Isabel Melado, Maribel para todos. «Solo tengo que apretar aquí y ya está» explica el anciano mientras muestra el botón SOS del reloj que lleva en la muñeca izquierda.
Al otro lado del teléfono siempre contesta Maribel, la cuidadora local del Programa Silver Digi que no solo atiende cualquier incidencia sino que, a través de la aplicación instalada en su móvil, controla los movimientos de los ancianos mediante los sensores instalados en la casa. Como todos lo usuarios, José lo tiene en la nevera –y así se sabe si la abre y por tanto coge comida–, en el sofá donde habitualmente se sienta o en la puerta de la casa, lo que permite detectar si sale a una hora intempestiva.
Julia Ramos, usuaria del programa Silver Digi en Almeida de Sayago / Miguel Ángel Lorenzo
«Fíjate si es bueno que hace poco un primo de mi edad se cayó fuera del pueblo y no había nadie que lo levantara. Si llega a tener el aparato, llama enseguida y van. Pero como no tenía nada, la familia se empezó a inquietar y se movilizó la gente hasta que lo encontró» cuenta el anciano. «Esto te da mucha tranquilidad».
Impulsado por la Diputación Provincial de Zamora, el proyecto garantiza el cuidado de los mayores en su propia casa mediante un sistema tecnológico. Cada usuario tiene instalado en su hogar una tablet para videollamadas y, llegado el caso, ofrece la posibilidad de encargar la compra en el comercio local; un reloj inteligente con múltiples funciones; dispositivos de vibración y movimiento, y de control médico, como un tensiómetro, pulsioxímetro, dinamómetro o una báscula.
Almeida es uno de los pueblos de la comarca de Sayago seleccionado por la Diputación de Zamora para el proyecto piloto. El perfil de comarca despoblada, agravado por el envejecimiento y, por tanto, por el aumento de población dependiente, junto a la falta de servicios básicos en las zonas rurales y de oportunidades de trabajo, ofrece todos los requisitos para implantar un programa tan innovador, en el caso de Almeida, con más de la mitad de la población por encima de los 65 años. Silver Digi plantea una forma de cuidar a los mayores a la altura del siglo XXI. Y, lo más importante, de prolongar en la medida de lo posible la estancia en su propia casa.
José Sogo muestra el reloj / Miguel Ángel Lorenzo
Con 18 usuarios acogidos al proyecto, todos viviendo solos, 10 mujeres y 8 hombres con una media de edad de 83 años, Almeida empieza a ver los beneficios y el Ayuntamiento apuesta por su implementación definitiva, una vez superada la fase experimental.
«Esto es muy bueno porque como en casa no se está en ningún sitio» defiende Julia Ramos que, con sus 94 años –»95 para el 12 de diciembre»–, aún es capaz de vivir con autonomía, hacerse la comida, tener recogida la casa, lavarse la ropa menuda en la pila o salir a la tertulia de las tardes con algunas vecinas. «Me parecen muy bien los aparatos. Yo, gracias a Dios, no los he usado (se refiere a no tener que realizar ninguna llamada de emergencia) y ojalá no tenga que llamar nunca. Aunque se que si toco, enseguida me responde Maribel».
Julia y José son la vecina y el vecino más mayores de Almeida acogidos a este innovador programa por el que el Ayuntamiento apuesta de manera incondicional. «La experiencia piloto (dura hasta octubre), ha demostrado que funciona muy bien, los usuarios quieren seguir y ya hay más personas en espera. Conclusión, que en Almeida el Silver va a continuar de todas todas» confirma el alcalde, Miguel Alejo. Para ello, el Ayuntamiento solicitará formalmente la incorporación del Programa Silver Digi a la cartera de servicios sociales de la Diputación de Zamora.
Julia Ramos junto a Maribel Melado y Elena González / Miguel Ángel Lorenzo
«Estoy convencido de que si la Diputación quiere apostar por el cuidado de los mayores y ha dado tanto empuje al Programa Silver, nos va apoyar en la continuidad del mismo» expresa el alcalde y diputado provincial, Miguel Alejo.
El planteamiento de Almeida es ambicioso en la medida que incorpora al proyecto los servicios que ofrece la Residencia Municipal Belén. Una experiencia que se está aplicando con un equipo conformado por la directora de la Residencia, Elena González, y el servicio de enfermería, y la cuidadora local del Programa Silver Digi que durante el verano ha estado apoyada por una becaria del proyecto Campus Rural que ha elaborado un estudio para detectar las necesidades de los vecinos y cómo podría cubrirlas el Ayuntamiento.
«El objetivo es que los usuarios del programa reciban en su domicilio los servicios que damos en la Residencia y así puedan prolongar lo máximo la estancia en sus casas, que es lo que quieren las personas mayores» precisa Miguel Alejo.
Tecnologías instadas en los domicilios / Miguel Ángel Lorenzo
En el caso de Almeida hablamos de un programa que integra la propia filosofía de Silver Digi y el aprovechamiento de los recursos de la Residencia, tanto el comedor como lavandería, podólogo o peluquería, así como la participación de los ancianos en las actividades del centro y las que se organizan en el pueblo. «La soledad produce pereza, crea una burbuja de confort de la que hay que salir en la medida de lo posible».
Maribel Melado se ocupa, entre otras cosas, de favorecer la comunicación de los usuarios. Todas las personas seleccionadas en el programa piloto viven solas. Por eso, además de controlar toda la información procedente de los sensores instalados en las casas, la «acompañante Silver» cuida las relaciones sociales de los ancianos mediante visitas semanales a sus casas. «Eso les encanta. Te cuentan cómo están, de su familia, de los nietos. Tienen una necesidad de hablar, por eso es tan fundamental visitarles con frecuencia» cuenta Maribel Melado. En su caso, conoce bien a todos los usuarios porque vive en el pueblo, profesionalmente está formada y está avalada por la experiencia de 23 años trabajando en la Residencia del pueblo.
José Sogo en su casa con la tablet en la mesa de la derecha / Miguel Ángel Lorenzo
Ese aspecto también se ha cuidado a la hora de poner en marcha el Silver Digi en Almeida, que la responsable fuera una persona de confianza para los usuarios.
«Maribel está muy pendiente de nosotros» agradece Julia Ramos, una nonagenaria vital y dicharachera que solo tiene elogios para este servicio con el que se pretende dar respuesta al desafío de mantener la calidad de vida y el bienestar de las personas mayores.
Una experiencia que en Almeida –con más de la mitad de sus vecinos jubilados– quiere ser un modelo de atención, respondiendo al sentir de Julia y José, que en el fondo es el de todos: «Yo, mientras pueda, en mi casita».
fuente: La Opinión de Zamora








